El lunes 19 de marzo, ASIA hizo vibrar las placas tectónicas de una Buenos Aires, que no para de conmoverse con visitas de supergrupos internacionales.
Estos monstruos del rock progresivo y sinfónico, siguen demostrando la contundencia y virtuosismo, del cual hicieron gala (y algunos de ellos aún lo siguen haciendo) en aquellos memorables años 60's y 70's.
Como una sabia amalgama de artes y oficios, Steve Howe, guitarrista de YES, super virtuoso, sensible y de una calidad impresionante, Carl Palmer, baterista de la perfecta maquinaria de Emerson Lake & Palmer, John Wetton, voz y bajo de numerosos grupos, pero por sobre todo, de King Crimson, y un Geoff Downes, para mi desconocido, brindaron un sólido concierto, que hizo recrudecer la constante tendencia de reflotar los 80's.
Steve Howe, el juglar de YES.
John Wetton, emblema de King Crimson en los 70's.
Esta Pangea que es ASIA, había sido formada por allá a lo lejos, en los 80's, cuando los continentes progresivos, YES, King Crimson y Emerson Lake & Palmer, habían sido fisurados por desbandes y "diferencias de criterio".
Carl Palmer, precisión suiza para la maquinaria de ELP.
Allí ellos se reunieron. Esta ilusión de superbanda duró unos cuantos años en los 80's, con mutaciones, cambios y sustituciones. Su sonido ha sido cuestionado por los más puristas seguidores del rock progresivo, sin saber entender que esto fue un lujo que pudimos disfrutar, con un aire de distensión y un sonido un tanto comercial, es cierto, pero sin relegar nunca la calidad y sensibilidad de sus integrantes.
Los míticos, han retornado, y nos regalaron un concierto excepcional, donde la emoción se conjugó con la orgía virtuosista.
Eduardo Cesario






