Un buen mensaje
Hay veces que en nuestro quehacer profesional nos preocupamos por elaborar un 'buen mensaje', una comunicación fluída, un logo pregnante, original, único e irrepetible, un afiche impactante, una pieza de diseño que salga de lo común…
Muchos de esos intentos se pierden entre tanto barullo, visual, sonoro, mental…
El otro día volvía de una reunión con un cliente, y subió al colectivo de la línea 141, un hombre que logró conmoverme.
Este post como verán, arranco con el discurso clásico del diseñador en busca del Santo Grial, pero no… Hoy no quiero hablar del mensaje tal como lo haría un profesional del diseño, un docente universitario o un estudiante de comunicación; hoy quiero dejarles el mensaje que me acercó esta persona. Este hombre acompañado por un suave y cordial tono de voz, un alegre humor, su bastón blanco, y una sonrisa, canjeó su particular mirada del mundo por un rato de reflexión de un diseñador gráfico envuelto en la maraña de la rutina en Buenos Aires.

El amor también cura.
Leandro, escritor y no vidente.








