
Es cierto que muchas veces los comunicadores visuales, diseñadores, artistas visuales, fotógrafos y demás allegados a esta bendita actividad (comunicar con imágenes, aunque sea en distintos niveles y con distintas intencionalidades) nos valemos de símbolos preexistentes en la cultura para descentrarlos de su significado, y así generar una reacción, "desacomodar" al observador, para que finalmente éste caiga en nuestra trampa retórica. Si bien esto es completamente válido, creo que hay ciertos límites, o al menos, buen gusto.
Este es el caso de uso y abuso de la genialidad de Milton Glaser, uno de mis referentes en cuanto a diseño gráfico, ilustración y genialidad visual: Milton diseñó en el año 1975, el ultrafamoso Isologotipo de "I Love New York". Este ícono que ha sido intervenido y bastardeado por casi cualquier ser humano en el planeta, mayoritariamente de manera "informal", es decir, no con fines de volver a vender la misma idea, ha sido manipulado en estos últimos años de forma de convertirlo en idea para reemplazar dicha sustitución (la del corazoncito rojo por "love"), ahora reformada para Sony Ericsson, donde en lugar del corazoncito, está el sofisticado isotipo de la división de telefonía celular de Sony.
Que decir sobre esto… pienso que es un robo casi deliverado. Funciona? Probablemente si, porque como dije al principio, la idea del ícono que remplaza el "love" está tan impregnada en el mundo, que se puede llegar a sustituir nuevamente por otra cosa. Al no entender de entrada el mensaje, y no encontrar lo primero que busca inconcientemente la mente, que es el corazón, la sustitución de significado resultante es el logo de Sony por "love". Ingenioso. Pero no original.
Mucho menos original, y hasta patético, es pretender llegar a ese mismo nivel de impacto y sustitución logrado por Sony, con los carteles de campaña del Pro, donde supuestamente el triangulito (marca de Propuesta Republicacana, partido político de Argentina… que ya se ha usado como "play") estaría ocupando el lugar de "love". En este caso he visto una serie de afiches en vía pública, donde valores esenciales hoy faltantes a la vista de muchos argentinos, son puestos como mira de propaganda política (seguridad, trabajo, etc.)
Mi querido Milton Glaser, estas "adaptaciones" de vuestra genialidad, nunca empañarán el criterio y la creatividad que a lo largo de los años han servido a incontables generaciones de diseñadores gráficos, que como yo, te admiramos profundamente.
Eduardo Cesario