La importancia del título en la obra

"OoooOoo"
Hace un par de horas visité la muestra del Salón Nacional, en el Palais de Glace. Para aquellos que no lo hayan hecho y les interese la fototografía, encontrarán una selección interesante de obra fotográfica de distintos autores, y otro tanto sobre instalaciones y nuevos soportes, como para chusmear las nuevas intervenciones que los artistas de nuestro medio están trabajando.
Salí de la muestra gratificado, ya que Juan Sánchez, mi ayudante en Diseño y Percepción (materia que dicto en Motivarte), fue uno de los seleccionados para colgar material en el Salón.
Mientras volvía, me quedó dando vueltas en la cabeza una idea que parecía simple, pero que creo que es necesariamente cierta:
Muchas de las obras y trabajos que vi, cobraban sentido y tenían mucha más gracia, cuando leía el título que sus autores habían puesto a los mismos. Funciona todo perfectamente cuando el título refuta, confirma, ironiza, acota o ayuda en algún punto, a terminar de construir el fotograma o la instalación (o la música, y así con cualquier rama del arte, me animaría a decir).
Y es en este punto que el título puede llegar a ser tan importante (a veces más) que la calidad final de la obra a la que representa. Lógicamente, esta dosificación estará dada también, quizá, por la necesidad que tenga la obra en particular de completar su signficado o sentido, y de esa manera llegar mejor al espectador, permitiendo cerrar el círculo perceptivo de quien trata de adentrarse en la experiencia que proponemos, cuando decidimos mostrar nuestro trabajo al mundo.
Eduardo Cesario![]()























