
Hoy es 1 de mayo, Día del Trabajador. Los Rush, autores del famoso tema "Working Man", eligieron esta fecha para la publicación de su nuevo trabajo: ¿coincidencia o ironía?, poco importa, pero es un dato más de color sobre las sutilezas y el humor de la banda.
Estuve meditando y meditando mucho sobre que iba a escribir sobre el nuevo álbum de Rush, Snakes & Arrows. En principio pensaba publicar este modesto review del disco hace una semana y monedas, ya que todos sabemos que hoy en día, las grabaciones se 'filtran' por la red unos cuantos días antes de que salgan a la venta… Nosotros contentos, los músicos no tanto. En mi caso, eso no influye en nada, ya que me gusta comprar los discos originales, dar apoyo a la banda y tener el producto original…
Pero vamos a lo nuestro: la primera sensación de este disco fue la de algo chicloso, repetitivo y mediocre. Bien sabido es que los fanáticos del buen rock sinfónico y progresivo, buscamos siempre fantasmas del pasado a la hora de escuchar las nuevas producciones de los artistas (2112, Hemispheres, Permanent Waves, por citar algunos de Rush), pero la realidad nos dice que el tiempo pasa, y los artistas evolucionan, o tratan de adaptar su sonido a las épocas que los circundan: concientemente o inconcientemente.
En el caso particular de este trabajo, lo podría sintetizar de esta forma: una mezcla entre Vapor Trails (el último álbum de estudio compuesto por la banda), sumado a una clara influencia del vocalista y bajista Geddy Lee y su placa "My Favourite Headache", un gran disco en mi opinión, salpicado con clichés del pasado con algunas guitarras "bluseras" y mucho, mucho machaque, distorsión y 'capas' de coros.
Al los que querían un producto musical "moderno", congratulaciones para ellos: este disco es completamente actual, tiene carácter y se soporta por sí mismo. Impecable es el trabajo musical del Power Trio canadiense, e impecables las letras de Neil Peart, que pasadas ya sus tragedias personales, afloró con una forma de escribir muy oscura y crítica.
A los fans de la vieja época: podríamos decir que es un disco mediocre, no en el sentido de ejecución y calidad sonora, eso sigue siendo de altísima calidad, pero si lo juzgamos por la ambición del fan de los Rush más progresivos y complejos, el resultado será desalentador.
Sintetizando, es un disco muy logrado en cuanto a la búsqueda de un sonido más actual, con muy buenas letras e interpretaciones: un disco de canciones muy actuales que seguramente desalentarán a los fans de la vieja guardia, pero que en el balance me pone muy contento, ya que espero poder verlos pronto por estas latitudes.
Como suelo decir, a las bandas legendarias que han creado tanto y tan bueno, no los condenemos por un disco que no cubre nuestras expectativas, alegrémonos de que eso los mantiene activos y podremos, con suerte, verlos en el Tour.
Eduardo Cesario