Bueno, parece que cada vez que posteo mencionando mi intención de bajar la autoexigencia, y permitirme escribir más seguido aquí, pasa casi un mes entre post y post.
Les juro: no es a propósito. Y sinceramente, arranqué estas líneas sin un propósito claro, más que agitar el abispero y volver a la costumbre de lanzar palabras al ciberespacio…
Los últimos 2 meses han sido de mucha actividad: estar terminando la carrera de fotógrafo en Motivarte, consume mucho tiempo en producciones, entregas y exámenes, eso sumado a la carga laboral y la vida propia de uno (que a esta altura, se ha mimetizado en unos cuantos logotipos, fotos y demás), y a la mudanza, no dejan muchas opciones para despuntar el vicio del blog.
Así y todo, terminé, ya estoy recibido. Ayer fue la muestra de la carrera, y para mi sorpresa, ¡gané el 1er premio de 2do Año de Carrera!
Abajo pueden ver la foto, perteneciente a la serie de autoretratos que estuve (y estoy) trabajando:

El dilema de tratar temas autoreferenciales, es el poder abordarlos sin ser un pedante. El propósito es poder compartir esta alegría, sin mucho más que acotar (esto se remite claramente a la política de bajar la autoexigencia).

En cuanto al sentido de esta serie, para los que quieran ver más fotos pueden hacerlo en sobreexpuestos , donde estaré posteando más detalles y material relacionado a este trabajo personal.
Agradezco a todas las personas que me estuvieron acompañando desde que empecé esta nueva faceta en la vida creativa, amigos, amigas, docentes y familia, con especial énfasis, a Rodolfo Lozano (a quien pueden ver en la foto de arriba), quien fue una de las personas que me ha ayudado a descontracturar cada vez más mi mirada como fotógrafo.
Eduardo Cesario